La historia de la Esclavitud del Stmo. Cristo a la Columna de la Parroquia de San Juan Bautista de la Villa de La Orotava, es la historia de la gran devoción y veneración despertada entre las sucesivas generaciones de un pueblo, por una imagen religiosa de gran relevancia artística desde su llegada a la Villa en 1689.
El punto de partida de esta refer¡da historia se establece en la llegada de la escultura del Señor atado a la Columna a la recién creada Parroquia de San Juan Bautista en 1689. Desde ese momento la imagen despertó una importante devoción entre propios y extraños al barrio del Farrobo, convirtiéndose en uno de los más preciados objetos de culto que albergaba el aún primitivo templo. A mediados del siglo XVIII, una serie de personajes pertenecientes a las clases más poderosas de la Villa y vinculados por la ferviente devoción que sentían por la notable imagen sevillana, decidieron unirse y constituir una esclavitud que confiriese al Cristo a La Columna un cuidado permanente así como un culto digno y solemne. Encabezados por el Teniente Coronel del Regimiento de Caballería de Tenerife, Antonio de Franchy y Ponte, en 1758 fundaron de modo oficioso la "Esclavitud de la Prodigiosísima imagen del Santísimo Cristo a la Columna".
El 26 de mayo de 1759, el Obispo Valentín Morán Menéndez decretó la aprobación de las constituciones de la hermandad, lo que suponía el nacimiento oficial de la Esclavitud del Stmo. Cristo a La Columna.
Las tres décadas posteriores a la fundación de la entidad, estuvieron marcadas por el enriquecimiento del ajuar de la imagen así como la mejora de otros aspectos relacionados con su culto. La llegada del siglo XIX deparó a la Esclavitud la alternancia de mayor actividad y auge institucional, con periódos marcados por las penurias económicas y escasez de miembros.
El siglo XX significó para la Esclavitud la etapa de su verdero desarrollo. Suposo su consolidación como entidad social fundamentada en el culto a una de las imágenes más veneradas dentro del panorama devocional de la región, sobreviviendo a períodos de inestabilidad socioeconómica como la Guerra Civil y sus posteriores efectos, hasta convertirse en una de las hermandades más representativas de Tenerife.
Hoy en día, la Venerable Esclavitud del Stmo. Cristo a La Columna está compuesta por cerca de 800 esclavos y esclavas, que unidos por la devoción a su titular dan culto a una imagen que aglutina las fe de un pueblo. Una institución que permaneciendo fiel a su compromiso cristiano, se adpata a los nuevos tiempos, abriendo sus puertas al compromiso de una vida cofrade basada en el culto, la caridad y sentimiento de hermandos entre sus miembros.

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